Titulo: TRATAMIENTO DEL DERRAME CEREBRAL EN UNA UNIDAD DE ICTUS
A comienzos de los años 70, ante los buenos resultados de las Unidades para tratamiento de infarto cardiaco, se intentó trasladar esta experiencia al tratamiento del ictus (derrame cerebral), con unidades especiales para el tratamiento de esta enfermedad brindando cuidados permanentes no intensivos
¿Qué es una Unidad de Ictus?
Es una organización de especialistas dedicados al diagnóstico y tratamiento precoz del ictus (derrame cerebral), que funciona dentro de un hospital, con una nueva concepción que implica:
Inmediata identificación del ictus.
Rápida evaluación diagnóstica e instauración de tratamiento
Evitar la progresión de la enfermedad.
Prevenir la aparición de complicaciones.
Iniciar la prevención secundaria (evitar que se produzcan nuevos ictus).
¿Quiénes Atienden en una Unidad de Ictus?
Neurólogos especialmente dedicados al tratamiento de esta enfermedad, brindando atención permanente.
Fisioterapeuta para realizar la rehabilitación precoz.
Equipo multidisciplinario conformado por cardiólogos, internistas, endocrinólogos, neumólogos, neurocirujanos, etc. quienes dan sus servicios según el caso lo requiera.
Personal de enfermería especialmente entrenado, con un programa de formación específica en: monitorización del paciente, detección de complicaciones, fisioterapia y educación al paciente y sus familiares.
Implementación necesaria en una Unidad de Ictus
Además de la implementación propia de cualquier sala de hospitalización debería disponer de:
Camas Stricker con barras de protección lateral y colchones antiescara.
Los servicios higiénicos deberían tener puertas amplias, agarradores, duchas adaptadas, etc.;
Un sillón para cada paciente
Balones de oxígeno y aspirador de secreciones.
Electrocardiógrafo.
Bombas de Infusión.
Doppler transcraneal.
Ecógrafo.
Electroencefalógrafo.
Oxímetro de pulso.
Tomógrafo.
¿A Quiénes se Atiende en una Unidad de Ictus?
Lo ideal sería atender a todos los pacientes que hayan presentado un ictus, pero por razones operativas se establecen los siguientes criterios:
Pacientes con ictus (menos de 48 horas después de iniciado el cuadro)
Edad: desde los 15 años en adelante
Severidad de la enfermedad pero con posibilidades de recuperación.
¿A Quién No se Atendería en una Unidad de Ictus?
Ictus con gravedad extrema sin posibilidades de recuperación.
Pacientes que presentan a la vez otras enfermedades graves o mortales a corto plazo (p.ej. un cáncer terminal).
Demencia previa.
Pacientes neuroquirúrgicos o con traumatismo craneal agudo (p.ej. por accidentes).
Beneficios de las Unidades de Ictus
Las ventajas de la atención de pacientes en una Unidad de Ictus frente a los ingresados en salas comunes de Neurología, son las siguientes:
Acortamiento del tiempo de hospitalización.
Menor mortalidad.
Disminución de complicaciones.
Menor grado de discapacidad, y por tanto menor dependencia de la familia para sus actividades comunes (alimentación, defecación, traslado, etc.)
Disminución de costos
Unidad de Ictus "Víctor Paredes Sánchez" del Hospital Belén de Trujillo
En el momento actual, todos los hospitales deben contar con Unidades de Ictus para conseguir una atención adecuada, rápida e integral que redunde en un mejor beneficio de nuestros pacientes con ictus (derrame cerebral); sin embargo, es muy difícil lograr la creación de estas unidades en el sistema hospitalario peruano.
El Servicio de Neurología de nuestro Hospital Belén en la búsqueda de ayudar a sus pacientes que presentan cuadros de ictus, permitiéndoles la oportunidad de acceder a una opción de tratamiento moderna que disminuyera los efectos devastadores de este mal, tomó como alternativa el funcionamiento de las unidades de ictus, difundidas ya en muchos otros países, con muy buenos resultados, y que si bien es cierto nuestro país aún no había asumido este reto, quiso tomarlo como el suyo, organizando una unidad de ictus, y de este modo el 5 de junio de 2002, tras una intensa labor organizativa, inició su funcionamiento, realizando en adelante una constante y difícil labor asistencial, docente y de investigación.
Cabe destacar que si bien es cierto nuestra Unidad de Ictus no nació totalmente implementada, ha tenido en compensación el apoyo constante del Director de nuestro hospital, que viene trabajando en este sentido, y esperamos contar, así mismo, con el apoyo de las autoridades de salud en tales gestiones para alcanzar este objetivo.
Es destacable también la dedicación de nuestro personal médico, de enfermería y técnico, quienes han sido pieza fundamental para el logro de nuestro fin máximo que es brindar atención constante a los pacientes que estuvieron y están a nuestro cargo, disminuyendo la mortalidad, las secuelas discapacitantes, los reingresos y las complicaciones de esta enfermedad que día a día va cobrando nuevas víctimas. Por tanto, nuestra Unidad, aunque modesta en su equipamiento, servirá de estímulo a otros hospitales para implementar estos importantes servicios de salud a la comunidad.
Recuerde Que:
Una Unidad de Ictus atiende a pacientes con derrame cerebral dentro de las primeras horas de iniciado el cuadro.
Las unidades de ictus salvan vidas.
Reducen el tiempo de estancia en el hospital.
Estas unidades disminuyen complicaciones dentro del hospital, como bronconeumonía, infección de vías urinarias, escaras, etc.
Disminuye el grado de discapacidad del paciente al alta, mejorando la calidad de vida de los supervivientes.
Capacita a cuidadores del paciente en el seno familiar.
Disminuye gastos a la familia y al hospital.
El Hospital Belén de Trujillo tiene una Unidad de Ictus al servicio de la comunidad. Si Ud. o su familiar está presentando los síntomas reveladores del ictus (derrame cerebral) acuda de inmediato al hospital. No espere a agravarse; cada minuto que pasa es de vital importancia.
¿Cuándo sospecharía de un ictus agudo?
Si una persona presenta, de un momento a otro, uno o más de los siguientes síntomas, puede sospechar que está presentando un ictus:
Pérdida de fuerza o sensación de torpeza en alguna extremidad (brazos, piernas).
Pérdida de la sensibilidad, hormigueos o entumecimiento en alguna extremidad.
Dificultad para pasar los alimentos o la saliva.
Dificultad para comprender, hablar o caminar, no explicables por otra causa.
Pérdida brusca de la visión en un ojo.